La infertilidad se define como la dificultad para lograr un embarazo después de 12 meses de relaciones sexuales sin protección. En mujeres mayores de 35 años, este tiempo se reduce a 6 meses.
Es más común de lo que muchas personas creen. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), afecta a millones de parejas en todo el mundo, por lo que es un tema de salud que merece atención oportuna.
Consultar a tiempo permite identificar las causas y aumentar significativamente las probabilidades de lograr un embarazo.
Causas más comunes de la infertilidad
La infertilidad puede tener origen femenino, masculino o incluso ser de causa mixta o desconocida.
Infertilidad femenina
Entre las causas más frecuentes se encuentran:
- Trastornos de la ovulación: como el síndrome de ovario poliquístico (SOP), que impide que la ovulación ocurra de forma mensual y puede, por ende ocurrir cada tres o hasta seis meses, lo que dificulta las probabilidades de embarazo.
- Problemas en las trompas de Falopio: obstrucciones o daños que impiden el encuentro entre óvulo y espermatozoide.
- Endometriosis: crecimiento de tejido fuera del útero que puede afectar la fertilidad
- Alteraciones uterinas: como miomas o malformaciones.
- Edad avanzada: la reserva ovárica disminuye con el tiempo, especialmente después de los 35 años.
Infertilidad masculina
En los hombres, las causas más comunes incluyen:
- Baja cantidad o calidad de espermatozoides.
- Problemas de movilidad espermática.
- Varicocele: dilatación de las venas del testículo.
- Alteraciones hormonales.
- Infecciones o antecedentes médicos.
La fertilidad masculina es un factor clave que muchas veces se subestima en el proceso reproductivo.
Factores de riesgo que pueden afectar la fertilidad
Existen condiciones y hábitos que pueden disminuir las probabilidades de lograr un embarazo:
- Edad (hombres y mujeres).
- Tabaquismo y consumo de alcohol.
- Sobrepeso u obesidad.
- Estrés crónico.
- Enfermedades como diabetes o trastornos hormonales.
- Exposición a toxinas ambientales.
- Cirugías previas en órganos reproductivos.
La combinación de varios factores puede aumentar significativamente el riesgo de infertilidad.
¿Cuándo acudir a un especialista en fertilidad?
Consultar a tiempo puede marcar la diferencia en el éxito del tratamiento. Se recomienda acudir a un especialista si:
- Llevas más de 1 año intentando sin lograr embarazo (o 6 meses si tienes más de 35 años)
- Presentas ciclos menstruales irregulares
- Has tenido abortos recurrentes
- Existe antecedente de enfermedades reproductivas
- El hombre tiene diagnósticos que puedan afectar la fertilidad
- Has tenido cirugías ginecológicas o testiculares
Opciones de tratamiento: hay más alternativas de las que imaginas
Hoy en día existen múltiples soluciones según cada caso:
- Inducción de la ovulación.
- Inseminación intrauterina.
- Fertilización in vitro (FIV).
Cada tratamiento es personalizado, basado en el diagnóstico y las necesidades de cada pareja o persona.
La importancia de un acompañamiento especializado
La infertilidad no solo es un tema físico, también tiene un impacto emocional. Por eso, contar con un equipo médico especializado brinda no solo soluciones clínicas, sino también apoyo durante todo el proceso.
En Nacer Centro de Reproducción Asistida, entendemos que cada historia es única y trabajamos contigo para encontrar el mejor camino hacia el embarazo.
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